Introducción. Una caja de cartón en la mesita

También oculto mis miedos, agonías y tristezas.

 

En ella guardo mi vida y la protejo del exterior

impidiendo que nadie acceda.

 

Y por su culpa doy vueltas insomne deseando que llegue el día para, así, volver a guardar en mi caja esas noches que tanto temo y, por lo menos, soñar despierto que algún día se irá de mi camA quién no me deja dormir...

Por la noche la dejo sobre mi mesita dejando salir de ella todo lo que soy, todo lo que siento y todo lo que, en la cama sin luz, me impide dormir.

 

Siempre llevo una caja de cartón en la cabeza.