Epílogo. Una caja de cartón en la cabeza.

Y al amanecer todo termina...o todo empieza.

 

Recojo mi caja de cartón de la mesita de noche y la poso sobre mis hombros.

 

Por la noche mis miedos atacan libremente. Por el día los guardo entre paredes de cartón que retumban en mi cabeza.

 

Pero sé que si tengo miedo basta con encender una luz para comprobar que, ironías de la vida, quien me impide dormir cada noche...soy yo.

 

Quizás algún día me reconcilie conmigo mismo.

Quizás algún día me quité la caja de cartón de la cabeza.

La Caja de Cartón (2011) es el punto de partida de un imaginario de miedos pero también esperanzas.

 

Ese relato comenzaba al despertar. Justo donde termina esta historia.

 

Bucles con ausencia de luz que se conectan esperando que alguien la encienda.